La mochila de Lola

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Entrantes y aperitivos


Una buena comida siempre va precedida de un plato de entrantes o unos aperitivos. Estos son unos platos alegres y divertidos, con gran colorido y variedad, que en ocasiones resultan muy baratos y fáciles de preparar. Desde los canapés, pasando, por huevos rellenos, conservas de pescados, ahumados, cucuruchos de fiambre, frituras de chorizo, morcilla, chistorra, calamares, croquetas, empanadillas, gambas (en gabardina, a la plancha...), pinchos con aceitunas, pepinillos, queso, dátiles, etc., tartaletas con todo tipo de rellenos, son un ejemplo de la infinita variedad de estos platos.

Los surtidos de canapés resultan siempre apetecibles. No se pueden establecer normas para preparar estas exquisitas miniaturas; sólo hay que procurar que los sabores armonicen y que la decoración sea vistosa.

La base de los canapés es siempre una rebanada de pan, no importa la clase o la forma que se le dé; puede ser desde pan de pueblo hasta un blini, tartaleta, volován... Las tartaletas, ya sean de masa quebrada, hojaldre, pasta, etc., son una opción muy utilizada.

Los medallones son como canapés, pero su base no es de pan, pueden ser de pepinillo, pera, queso, huevo duro, manzana, e incluso carne. Además se pueden emplear otros soportes o recipientes como patatas vaciadas, tomates, huevos duros, barquitas de aguacate, cebollitas en vinagre, etc.

Los entrantes rellenos

La variedad es casi infinita: desde los clásicos fiambres, pasando por las cremas y patés de todo tipo y los ahumados. Lo importante es que la textura del relleno y la base combinen bien, que la mezcla de sabores esté conseguida y proporcionada y que el colorido sea armónico.

Por suerte, cada vez es más fácil encontrar tartaletas, volovanes y todas clase de panes de tamaño "mini" para hacer suculentos canapés y aperitivos. Basta rellenarlos de forma adecuada y decorarlos con imaginación. Conviene que tengas en cuenta que tanto las tartaletas como los hojaldres deben estar bien crujientes. Y mucho ojo con los rellenos húmedos, como las salsas y los mariscos, que pueden mojar la base y arruinar el resultado.

  • Canapés: son los aperitivos más sencillos de preparar. En ellos las combinaciones son casi inagotables. Los más conocidos y cómodos son las minitostadas con algo de untar y adornadas por encima.

  • Panes de diseño: para prepararlos es suficiente un cortapastas (o varios para darlos distintas formas). Se pueden combinar panes entre sí, con queso o con fiambre.

  • Ideas con huevos: se utilizan como mera decoración o para picar, los huevos duros dan mucho juego. Desde los populares rellenos, hasta los exquisitos de codorniz.

  • Pinchos: son los más clásicos. Es fundamental comerlos de una vez. El éxito está en combinar los sabores, por ejemplo, salchichas, pepinillos y patatas.

  • Tomates diminutos: estos tomates, llamados también de cereza, resultan muy vistosos y riquísimos rellenos con crema de queso y caviar, patés, salmón u otros ahumados, etc.

  • Tartaletas: la base se puede hacer con masa quebrada casera o moldeando la que venden. Para el relleno lo ideal son el picadillo y las cremas.

  • Vasitos: cremas, gazpachos, sopas frías…