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Los fuegos artificiales

Lo que llamamos popularmente fuegos artíficiales son dispositivos pirotécnicos que tienen efectos visuales, sonoros y fumígenos con una finalidad lúdica y de espectáculo.

Originarios de la antigua China, se utilizan en grandes celebraciones donde se ofrecen impresionantes espectáculos de luces. Están preparados para que ocurran reacciones pirotécnicas en su interior, producidas por combustión no explosiva de materiales, que pueden generar llamas, chispas y humos.

En todas las fiestas de ciudades y pueblos que se precien, no pueden faltar los fuegos artificiales. Se consideran todo un arte, ya que son múltiples las variaciones, juegos y técnicas con que cuenta el artesano pirotécnico, y siempre en constante innovación.

La historia y el desarrollo de los fuegos artificiales se remonta a más de 2.000 años en China. Su descubrimiento y evolución fue tanto por accidente como intencional. Se desarrollaron a través de los esfuerzos de individuos y grupos unificados, y pasaron por cocineros, alquimistas, militares y empresarios.

Ahora la mayoría de fuegos artificiales vienen de China, India y la República Checa.

¿Qué son los fuegos artificiales?

El ingrediente principal es la pólvora que a través de la presión generada sobre un gas apresado dentro de una cápsula, genera la explosión inicial. La diferente altura, intensidad, color, sonido y secuencia que podemos apreciar en los fuegos artificiales está dada por una compleja estructura interna de los mismos.

El interior de los fuegos artificiales es toda una obra de ingeniería. Diferentes elementos químicos como cobre, sales de litio, aluminio y titanio son los responsables de dar color a las explosiones y están cuidadosamente dispuestos en pequeños tubos y compartimentos internos que determinan la intensidad y secuencia de las explosiones.

Los sonidos y los colores se producen por una combinación de metales y óxidos. El cobre produce llamas azules, las sales de litio producen el color rojo, y el aluminio y el titanio son los responsables del color blanco, el bario genera el verde, el calcio genera el color naranja y el sodio produce tonalidades de amarillos.

Existen fuegos que al explotar parecen un sauce llorón, dejando estelas colgando. Esas estelas se consiguen solo con oro (Au) y plata (Ag), que se coloca en bajísimas cantidades, aunque lo suficiente como para explicar el precio de esos fuegos artificiales.

Breve historia de los fuegos artificiales

El origen de la pirotecnia está directamente relacionado con la invención de la pólvora en China. La fórmula de este material inflamable fue llevada a Europa por los árabes durante su gran expansión por el norte de África y España.

Los árabes irrumpieron en ciudades amuralladas con las primeras armas de fuego, la culebrina murallera, si bien esta arma era de poco calibre y poco eficiente. En su ocupación en la Península Ibérica, los árabes sentaron las bases y la tradición polvorista también con fines lúdicos en Murcia, Alicante y Valencia; lugares éstos con una amplia tradición del fuego.

Los primeros "petardos", eran en realidad trozos de bambú verde arrojados al fuego para protegerse de los animales salvajes y los malos espíritus. Este bambú que estallaba era conocido como chuk pao. El bambú, debido a su ciclo de crecimiento rápido, se desarrolla con bolsas de aire y bolsillos de savia, que explotan cuando se calientan. Estos trozos de bambú fueron utilizados hace más de un millar de años en los nacimientos, bodas y coronaciones.

El precursor de la pólvora fue descubierto por casualidad durante las dinastías Sui y Tang (600-960 d.C.). El huo yao, o "medicamento de fuego", fue descubierto por los alquimistas, y de acuerdo con sus registros era una mezcla de salitre, azufre, disulfuro de arsénico y miel. Esta combinación producía una llama tan caliente que quemaba las manos y los rostros de los que practicaban el experimento.

La invención de los fuegos artificiales se le atribuye a un monje chino llamado Li Tain. Li Tain vivió en la provincia de Hunan, cerca de la ciudad de Liu Yang.

En el siglo XI hubo armas de fuego en China y desde el siglo XII los chinos usan petardos y fuegos artificiales (yen huo) para celebrar la visita del emperador chino. Estos incluían cohetes (o “ratas de tierra” ya que fueron disparados sobre el suelo) y ruedas, bolas de humo coloridas, petardos y fuegos artificiales unidos a las cometas.

La pólvora y los fuegos artificiales llegaron al continente europeo a través de los mongoles, que se expandieron al oeste desde China hasta el centro de Europa, a mediados del siglo XIII. En 1267, el monje inglés Roger Bacon registró ver probablemente lo que eran petardos que se compararon con el relámpago y el rugido del trueno.

Cuando los árabes conocieron la tecnología china de la pólvora durante el siglo XIII, también adoptaron los fuegos artificiales: un tratadista sirio los denominaba “flores chinas”.

Así ya en el siglo XIV, en plena Edad Media, coincide en Europa el uso de pirotecnia con la invención de nuevas armas y la utilización para ellas de la pólvora. Los fuegos enmarcarán no sólo guerras sino también victorias y celebraciones en tiempos de paz.

En 1377 los fuegos artificiales fueron utilizados en una obra de misterio religioso por el palacio del Obispo de Vicenza, y pronto fueron utilizados para agregar chispas a figuras de palomas, que representan al Espíritu Santo, o ángeles, hechos en cuerdas, para ascender y descender de los cielos.

En el siglo XV, ciudades de Italia y España, en particular, comenzaron a usar los fuegos artificiales en celebraciones al aire libre. El metalúrgico italiano Vannoccio Biringuccio describió las festividades de Florencia y Siena como días de fiesta. Estos incluidos “girándulas” o ruedas llenas de fuegos artificiales que fueron suspendidas de una cuerda colgada en alguna calle o plaza.

Los fuegos artificiales también se usaron en tierras alemanas. Un elaborado libro, pintado en colores, conmemora la Schembart carnaval de Nuremberg, que vio a los hombres vestidos con trajes de vivos colores desfilando por la ciudad utilizando algún tipo de pirotecnia.

En el Renacimiento emergen dos escuelas de investigación en pirotecnia. Una en Italia y la otra en Alemania.

La escuela italiana de pirotecnia profundizó el estudio de los fuegos artificiales ya elaborados, y la escuela alemana produjo importantes avances al respecto, en un aspecto más científico. Ambas escuelas agregaron perceptibles adelantos en la pirotecnia y es a mediados del siglo XVII que la pirotecnia estalla en Europa en fuegos artificiales de un esplendor sin precedentes.

La pirotecnia desfiló con todas sus luces, por todos los cielos de Europa en cada festejo y en cada celebración, destellando tanto en parques populares como en los jardines privados más fastuosos, incluyendo claro, las haciendas reales.

En 1830, llegó el color con los pirotécnicos italianos. Lo conseguían agregando sales metálicas como estroncio para el rojo, bario para el verde, cobre para el azul y sodio para el amarillo. El clorato de potasio aumentaba el brillo.

En Estados Unidos, los fuegos artificiales y el Día de la Independencia han estado vinculados desde 1776. A mediados del siglo XIX los fuegos artificiales se hacen populares.

También se utilizaron fuegos artificiales en las ceremonias religiosas en la India antigua.

Fuegos artificiales en China

La invención de los fuegos artificiales se celebra todos los años el 18 de abril. Se hacen sacrificios para Li Tain todos los años en esa fecha. Los fuegos artificiales son una gran parte de la celebración Año Nuevo Chino. Se utilizan para alejar los malos espíritus y para ayudar a asegurar un nuevo año libre de sus males.

China en 1949, recién instalada la República Popular de China, industrializa la pirotecnia, con la apertura de grandes establecimientos fabriles, el comienzo de la fabricación en serie y la exportación a gran escala.

Durante la década de 1970 y 1980 las fábricas de fuegos artificiales eran en gran parte empresas subsidiadas por el gobierno. Las fábricas no estaban obligadas a lograr un beneficio, porque el gobierno estaba más preocupado por mantener a los trabajadores en sus puestos de trabajo que por el margen de beneficio. Las principales áreas de producción se encontraban en las regiones donde la otra industria principal era la agricultura. Había dos principales empresas exportadoras que se basaban en dos áreas principales de producción: Hunan Export Corporation y Jiangxi Export Corporation.

Los fuegos artificiales se hacen hoy de la misma manera que han sido hechos durante siglos. Y la región de Liu Yang de la provincia de Hunan sigue siendo la principal zona de producción de fuegos artificiales. A menudo se cree erróneamente que esto se debe a que la mano de obra es más barata allí, pero la verdadera razón es porque es la región con la historia más larga y con mayor experiencia en la producción de fuegos artificiales de calidad.

En estos momentos, en China, 9 de cada 10 familias viven directa o indirectamente de la pirotecnia y es donde se fabrica el 65% de la producción mundial. Suministra la mayoría de los fuegos artificiales que se consumen en el mercado global.

Fuegos artificiales en España

En general, en España se programan muchos fuegos artificiales con motivo de las fiestas tradicionales y populares. Tienen especial relevancia los concursos de castillos de fuegos artificiales, en los que diferentes empresas compiten por alcanzar la mejor puntuación.

Son muy importantes los certámenes de San Sebastián -País Vasco- (celebrado alrededor del 15 de agosto), de Blanes, Gerona (la última semana de julio) y de Tarragona (la primera semana completa de julio).

La pirotecnia es protagonista en las fiestas populares de muchos pueblos de la costa catalana, valenciana, murciana y balear.

Uno de los espectáculos más famosos e impresionantes de España es el que se conoce como "Nit de l'Albà" (Noche de la Alabada en castellano), que se celebra la noche de cada 13 de agosto en la localidad de Elche.

Son muy importantes los fuegos que se disparan durante las fiestas de "Fallas" en la ciudad de Valencia destacando el llamado "La Nit del Foc" (la noche del fuego) que se realiza durante la madrugada del día de San José (01:00 horas del 19 de marzo).

También es digno de mención el "Entierro de la Sardina" en Murcia que finaliza con la Quema de la Sardina y un gran espectáculo de fuegos artificiales.

  • En Cataluña: Destacan también manifestaciones populares en las que se usa la pirotecnia, como las actuaciones de grupos de fuego, entre ellas las procesiones, pasacalles y correfocs, donde participan los "diables" y las bestias de fuego de cada pueblo; lo que más se usa son los elementos denominados carretillas y surtidores franceses.

  • En la Comunidad Valenciana: Es reseñable la tradición de los castillos y la mascletà, una gran traca eminentemente sonora donde se conjuga aparato aéreo y terrestre. Desde fechas recientes se está implantando la práctica de los correfocs, y en diversos pueblos se realizan las conocidas cordaes (mucho más históricas).

  • En la Región de Murcia: Resultan peculiares las batallas de carretillas, las ruedas y las tronaeras, pero también los castillos lanzados al paso de desfiles y procesiones, ya sea desde el mar en pueblos de la costa, o a pie de calle, o desde puntos elevados dentro las poblaciones.

También utilizando la pólvora negra para fines festivos está la arcabucería, que consiste en la utilización de armas de salvas, algunas de ellas de gran valor artístico y sentimental al pasar de padres a hijos. y que se utilizan disparando solo pólvora en honor del patrón o patrona de los municipios ó para recordar algunos actos históricos como las embajadas y guerrillas en las fiestas de los moros y cristianos en muchas poblaciones de España y su área de influencia.

Fuegos artificiales en Europa

El más grande de los primeros fuegos artificiales de los europeos, seguramente fue la Girándola, protagonizada para la elección de un nuevo Papa en el Castel Sant'Angelo en Roma. Este imponente castillo a orillas del río Tíber fue originalmente construido por el emperador Adriano, como mausoleo para su familia, antes de convertirse en una fortaleza y más tarde en una residencia papal.

En el siglo XVI, los festivales de fuegos artificiales similares a la Girándola, se habían extendido al norte de Europa. Los estilos de visualización se proliferaron y diversificaron. La mayoría de los fuegos artificiales en este período fueron espectáculos de la corte, organizados para celebrar a príncipes y sus combates.

En 1533, los ingleses celebraron la coronación de Ana Bolena, con barcazas en el río Támesis llevando “hombres salvajes”, manejando círculos de fuego y un “gran dragón rojo moviéndose continuamente y arrojando un reguero de pólvora”. La Reina Elizabeth I también disfrutó de espectáculos con fuegos artificiales en la década de 1570.

Príncipes alemanes realizaron simulacros de batallas y pantomimas pirotécnicas en competencias entre dragones gigantes y ballenas que expulsaban fuego.

Su primer uso registrado en Inglaterra se remonta a la boda de Enrique VII en 1486, según datos históricos.

En el siguiente siglo, la reina Isabel I tenía un sirviente dedicado exclusivamente a montar espectáculos con pólvora.

Lo cierto es que, desde que aparatos explosivos que utilizaban pólvora se incorporaron a la guerra europea a finales del siglo XV, se han utilizado no sólo para entretener y sorprender a un público, sino también -con un efecto devastadoramente destructivo- en el campo de batalla.

En Francia resistieron por mucho tiempo el uso de fuegos artificiales.

Los franceses tuvieron una profunda desconfianza hacia los fuegos artificiales hasta finales del siglo XIX.

El problema para ellos era que los fuegos artificiales eran muy costosos y complicados. Además, por siglos habían sido un rasgo distintivo de la ostentación de la riqueza y poder de la monarquía francesa en el escenario nacional e internacional.

Al final del siglo XVIII, grandes espectáculos que involucraban la planificada coreografía de la descarga de un gran número de cohetes, morteros aéreos, ruedas de Catarina, fuentes de fuego entre otros, constituían una parte importante de los enormes costes de los eventos establecidos para celebrar todos los matrimonios y bautizos de la monarquía francesa.

En enero de 1782, el rey Luis XVI gastó una fortuna en un gran espectáculo de fuegos artificiales frente al Hotel de Ville en París, con el fin de celebrar el nacimiento de un hijo, el delfín Louis Joseph, tras 11 años de matrimonio con María Antonieta.

Diez años más tarde, la nueva Convención Revolucionaria -que para aquel entonces había guillotinado al rey y a la reina- seguía pagando las deudas de los fuegos artificiales.

No fue sino hasta 1880, que se aprobó una legislación para hacer del 14 de julio la fiesta patria en Francia y hasta ese momento el día era conmemorado sólo con desfiles militares y música en las calles.

La ley se hizo oficial el 6 de julio de 1880 y el Ministerio del Interior en un punto recomendó a los prefectos que el día debía ser "celebrado con toda la brillantez que los recursos locales permitan" en todas las ciudades y pueblos franceses.

Peligros

A pesar del maravilloso espectáculo que los fuegos artificiales otorgan, al ser mal manipulados o al no contar con las medidas de seguridad necesarias, pueden causar las más terribles desgracias. Siempre, al manipular un fuego artificial es necesario contar con protecciones en los ojos y también en los oídos ya que la explosión por la que se generan las luces produce un fuerte ruido que podría causar daño.

No obstante, lo más peligroso son las quemaduras, y en caso de que esto suceda es necesario actuar rápido retirando la ropa del lugar quemado y mojándolo con agua fría por 10 minutos. Aparte de estas medidas de seguridad al lidiar con fuegos artificiales, es importante asegurarse que estos cuenten con la certificación de la autoridad correspondiente en cada país, para garantizar su buen funcionamiento y minimizar los peligros involucrados.

Recomendaciones

Se aconseja que, una vez encendido el artefacto, hay que retirarse a una distancia prudencial. Aquellos fuegos de artificio proyectables (cañitas, cohetes, etc.) no deben ser dirigidos o apuntados hacia otra persona, construcciones, elementos combustibles y/o árboles frondosos; no usarlos dentro de la vivienda; deben mantenerse en el suelo, nunca en las manos ni dentro de botellas o latas; cuando un producto no explote, no debe tocarse aunque la mecha parezca apagada; proteger los oídos de los niños colocándoles tapones del tipo de los que se usan para la natación; no dejar los artículos al sol o próximos a fuentes de calor.

  • Si se utiliza artefactos pirotécnicos, debe ser manejado por adultos, siempre, con las debidas precauciones.

  • Alejar a los chicos y no apuntar a otras personas.

  • Colocarla en lugares aireados, lejos de lugares con peligro de combustión.

  • No colocarlos en los bolsillos.

  • No lo exponga a fuentes de calor.

  • Lea y respete las indicaciones de uso de cada artefacto.

  • Los fuegos artificiales deben ser utilizados al aire libre, lejos de edificios o casas.

  • Si un artefacto no explota, jamás debe tocarlo. Apáguelo con abundante agua y manténgase lejos.

  • Evite encender petardos con mechas cortas, (un centímetro o menos), ya que no dan tiempo a quien los enciende de alejarse lo suficiente.

  • No arrojar o encender fuegos artificiales en las zonas de riesgo de incendios forestales.

  • No permita que niños solos manipulen estos artefactos, enséñele medidas de seguridad para el uso de los mismos.

El espectáculo de fuegos artificiales más grande del mundo

Siendo tan importantes en los festejos, a lo largo del planeta, todos los años se utilizan enormes cantidades de fuegos artificiales. Entre los que más pirotecnia usan anualmente está EE.UU., algunos países de Europa y China.

El récord mundial Guinness en pirotecnia lo tenía EE. UU. , hasta hace unos pocos años, pues fue superado por Portugal, cuando en 2006 se lanzaron 66 326 fuegos artificiales en un evento de la Isla de Madeira.

Actualmente, Kuwait está en primer lugar, ya que el 10 de noviembre de 2012 coincidiendo con la inauguración del hotel Atlantis y de la Isla Palmera, constituyó el record mundial de espectáculo pirotécnico. Se lanzaron 77 282 fuegos artificiales. Fueron 64 minutos de luces y estruendos por doquier, sobre una extensión de 5 km en la costa de la ciudad de Kuwait, que en la fecha celebraba el 50 aniversario de su constitución.

Este show, represento por mucho un record mundial, que superó al de Hong Kong, en su independencia de Inglaterra, o al de la torre Eiffel el 14 de Julio juntos.

Castillo Pirotécnico más alto del Mundo en Zumpango

El record Guinness Castillo Pirotécnico más alto del Mundo fue elaborado por artesanos pirotécnicos de San Pedro de la Laguna en Zumpango Estado de México en mayo de 2014.

Fotografías: © L. Olmos