La mochila de Lola

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José Luis Palma Gámiz es médico de origen andaluz (Lucena, Córdoba), y madrileño de adopción y vocación, se licenció en la Universidad de Navarra cursando posteriormente la especialidad de Cardiología en las Universidades de Montreal (Canadá) y en la Complutense de Madrid.

José Luis Palma alterna su trabajo médico con su gran pasión: escribir novelas de ficción actual, de ficción histórica, ensayos, biografías, relatos cortos y poemas. Su primera novela "El amor en los tiempos del chat" fue finalista del Premio Planeta 1999. En el 2000 "Hora y media a Manhattan" fue también finalista del citado Premio Planeta bajo el título de "La piel porosa del caracol"

En 1975 formó parte del equipo médico que atendió al General Franco en su larga y dramática agonía. Las experiencias vividas durante aquellos interminables 38 días las recogió más tarde en una historia novelada titulada: "El paciente de El Pardo: La larga e imprevisible agonía del General Franco". Es ésta una de sus obras más célebres y también la más vendida con un notable éxito tanto dentro como fuera de España. José Luis Palma Gámiz fue el miembro más joven del equipo sanitario que atendió a Francisco Franco en sus últimos días de vida.

En total contabiliza ocho novelas largas, varios relatos cortos y un poemario titulado "Versos con anverso y reverso de estilo perverso”.

Ha recibido varios galardones por su actividad literaria.

En la actualidad vive en Madrid donde continúa con su actividad literaria habitual. Es Vice-Presidente de la Academia Española de Médicos Escritores-.

Desde siempre ha sentido una irrefrenable pasión por la literatura lo que le ha llevado a escribir desde hace muchos años.

Es además colaborador habitual en prensa, radio y televisión.

Premios y distinciones

  • Finalista del Premio Planeta 1999 por la novela de ficción “El amor en los tiempos del chat”. Publicada por Planeta (Colección de Autores Españoles e Hispanoamericanos 2000)

  • Finalista del Premio Planeta  2000 por la novela de ficción “La piel porosa del caracol”.

  • Primer Premio de Literatura en verso de la Asociación de Farmacéuticos de Artes y Letras 2.012 por la obra “Nostalgias del alma”.

  • Segundo Premio de Literatura en Prosa de la Asociación de Farmacéuticos de Artes y Letras 2.012 por el relato breve “La edad invisible”.

Colaboraciones, actividades y sociedades

  • Vicepresidente de la Asociación Española de Médicos Escritores y artistas. (ASEMEYA)

  • Miembro de la Asociación Española de Escritores y Artistas.

  • Miembro de la Asociación Española de Farmacéuticos de Letras y Artes.

  • Colaborador habitual del diario digital la Gaceta.es e Intereconomía. com (Blog: “Entre pecho y espalda”).  Director y presentador del programa “Viviendo la Vida” de Radio Intereconomía.  Actualmente presentador en Radio Inter: de “Cita con su Médico”, un programa de divulgación médico-científica y co-presentador del programa “Saludable” de Radio Intereconomía.  Colaborador habitual en Intereconomía TV del magazine  “Qué bien te veo”. Editor de Teloedito.com (servicio editorial online). Colaborador de diversas publicaciones literarias. 

Otras actividades

  • Jefe Clínico de Cardiología del Hospital Universitario “Ramón y Cajal” de Madrid.

  • Vicepresidente de la Fundación Española del Corazón.

  • Governor del Spanish Chapter de la International Society for Holter Monitoring.

  • Director del Centro de Telemedicina e-Diagnostic (Madrid).

Blog personal

http://joseluispalmabooks.blogspot.com.es/

Sus obras

" El amor en los tiempos del chat". Editorial Planeta. 2000.

“Con Anthina en los sueños”. Fondo editorial Anroch 2004

“La Palmera de Damasco” (Editorial: Teloedito. Ed.2011)

"Conejillos de indias". 2010

"Hora y media a Manhattan". 2011 (Bubok. ed., 2010)

"El Declive". (Teloedito ed., 2011)

"El árbol de las raíces cuadradas". (Teloedito ed., 2011)

“Versos con anverso y reverso de estilo perverso". (Teloedito ed., 2011)

“El paciente de El Pardo". 2004, 2012.

“En los lugares de la inocencia perdida". 2013.

“Mi amor por un reino en Cordoba". 2013.

"El hombre que amaba a todas las mujeres". Amazon, 2014.

“Desde el diván de Frois". 2014.

“El telegrafista de Mogador". 2015.

Sus palabras

Aspectos personales

“Nací, a mediados del pasado siglo, en lo más profundo del corazón de Andalucía (Lucena, Córdoba), donde el calor del estío se hace patria en sus dorados trigos y la escarcha del invierno viste de un blanco deslumbrante el verdor añejo del olivar y la viña.”

“Un día que eché la vista atrás buscándome en alguna rama del árbol de la familia, tan difícil de escudriñar, supe, sin rigor alguno, que bien podría ser yo un tornatrás de culturas antiguas y razas olvidadas; de sangre mestiza en la que el color verde de los tartessos se fundió en la noche de la sabina con el blanco de los árabes, el azul de los judíos, el tornasolado de griegos, romanos y cartagineses y el rojo pasión de los cristianos viejos. Y me dio por creer, desde entonces, que por mis venas corría (¿por qué no?) vestigios de ilustres antepasados; como Trajano o Adriano, como Séneca o Lucano, como Almanzor o Góngora, como Averroes o Maimónides, como Lorca o Machado.”

“Desde que nací, viví en un mundo de galenos: mi abuelo, mi padre, mis tíos, mis primos… Fue, por tanto, natural que yo también siguiera los estudios de Medicina. También los hubo boticarios, abogados, notarios, maestros y hasta temibles recaudadores de alcabalas, de los que prefiero no hablar.”

“Cuando finalicé mis estudios en la Universidad de Navarra, me trasladé por varios años al Canadá donde, congelado, viví el tiempo suficiente para volver con la especialidad de Cardiología, casi aprendida, para hacer de esa rama de la ciencia el eje de mi vida profesional a la que he dedicado todo mi entusiasmo y en la que todavía, hoy, persisto en el empeño.”

“No puedo saber, por más que sacuda la memoria, cuando se instaló en mi costumbre el gusto por las artes y las letras. No lo sé; pero ha sido y sigue siendo una enraizada pasión que tanta felicidad me ha causado como dolor y desánimo me ha hecho sentir, a veces. “

Me gustaba hurgar en los viejos libros que por millares había en la biblioteca de la casa en la que nací y me crié. Recuerdo que tanto me gustaba olerlos como leerlos. Siendo todavía un lampiño adolescente leía cuanto caía en mis manos pero lo hice de una forma desordenada y casi siempre a destiempo. Nadie se ocupó, tal vez porque yo no lo permití, de guiarme ordenadamente por la senda de la lectura académica. Y es así, por ello, que nunca me gustaron demasiado los libros infantiles y ese indecoroso vacío noto que me pesa cada día un poco más conforme los años me van marcando el declinar de mi tiempo.”

“Mi padre era muy amigo de Carlos Zurita, que era un cardiólogo extraordinario. Con él empecé a entusiasmarme por esta especialidad. Decidí hacer la residencia en Canadá y ejercer en España. En aquella época se estaba creando la red de hospitales de la Seguridad Social... Todo estaba cambiando y me sedujo la idea de formar parte de ello. Cuando regresé a España tuve que volver a hacer la especialidad por un problema de homologación de títulos, pero con 30 años ya era jefe clínico del Hospital Ramón y Cajal de Madrid...”

Soy capaz de leer varios libros al mismo tiempo...

“A estas alturas prefiero leer en lector electrónico. Es mucho más manejable, portable, entretenido y puedo ajustar el tamaño de las letras.”

“No suelo dar consejos a los escritores. Los que ya se consideran escritores, no los escuchan. Los que desean escribir, lo harán por su cuenta por ensayo y error. Solo les diría que nunca se deja de aprender.”

Aspectos profesionales

“Nunca me he considerado un escritor de escuela académica, he sido más bien un francotirador del lápiz y el papel, y más que eso, he sido y sigo siendo un empedernido lector de lo todo que se tercie y sobre todo un observador de la vida, que me permite ir tomando ideas y escenas de aquí y de allá para construir, luego, entramados de símbolos literales para, por encima de todo, disfrutar de esos momentos íntimos que compartimos, celosamente, mis personajes y yo.”

Parafraseando a Benedetti yo también podría decir que: “Fui haciendo del leer una costumbre, sembrado de palabras la memoria, quedándome a solas con la pluma”.

Tampoco recuerdo con precisión cuando empecé a escribir de una manera más o menos regular. Desde chico, ya emborronaba papeles con historias atrabiliarias que eran fruto de una desordenada fantasía y que, una vez terminadas, arrojaba al cesto de los papeles inútiles.”

Me liberé muy tarde de ese inexplicable pudor que sienten la mayoría de los escritores por dejar en poder ajeno esquirlas del alma propia, y lo hice escribiendo una novela a cuatro manos con Roca Infantes, una estudiante barcelonesa de Filología Hispánica, con la mantuve una insólita y deliciosa relación epistolar a través del mundo mágico de Internet y que, casi un año después, daría cuerpo a un relato de ficción que quedó seleccionado como la tercera mejor novela del Premio Planeta del último año del pasado siglo. Doce meses después, ese prestigioso sello editorial tuvo a bien publicarla con el título de “El amor en los tiempos del chat”.”

“A esa novela, y ya en solitario, siguieron otras y otras de las que no deseo dar ni excesivos matices ni fatigantes detalles. “

"Los personajes me suelen llevar en volandas."

"Vengo de una larga estirpe de médicos... Al principio me metí por inercia en la Medicina, aunque sin demasiada convicción, pero después de cursar la primera asignatura me quedé enganchado de por vida a esta profesión."

“Ahora, cuando miro hacia atrás, no se me ocurre haber sido nada mejor que cardiólogo. En realidad, soy un médico escritor... Empecé a escribir tímidamente durante mi etapa universitaria, y ahora que estoy jubilado desde hace un año lo hago a pleno rendimiento.”

“El mundo de la Ciencia sería inconcebible si no va acompañado del mundo de las letras. Las Humanidades me ayudan a ser mejor médico, ya que tengo una visión más amplia del mundo. Lo cierto es que la Medicina está llena de buenos escritores, como Pío Baroja.”

“Dejarme guiar por los personajes... Ellos me suelen llevar en volandas y van modificando a su antojo la idea primigenia de la novela. Lo que más me apasiona de escribir es que los personajes cobren vida y escriban su propia historia. También disfruto cuando nacen nuevos personajes con los que no contaba ni de broma.”

“Lo cierto es que soy un escritor compulsivo y bastante anárquico. Lo mismo estoy dos semanas sin sentarme delante del ordenador que escribo doce horas seguidas sin descanso alguno. Tengo un punto de alma solitaria que es donde pueden surgir las historias.”

Cada vez son más los que se proveen de lectura a través de internet. En Teloedito.com -donde soy uno de los socios fundadores- animamos a los escritores noveles a que cuelguen sus obras y a que la gente se las baje a un precio razonable. Es el futuro... En mi e-book tengo más de cien títulos.”

Prefiero la autopublicación. Me da más libertad de acción, aunque tengo todavía dos novelas por editorial.”

Al empezar una historia tengo claro el tema, y sobre todo el final. Entre el comienzo y el final pueden surgir variaciones, pero no me distraigo del hilo conductor, no me gusta irme por las ramas. Creo que toda novela debe tener un motivo, uno o más conflictos, que al final se resuelvan.”

“Para promocionar mis libros utilizo las redes sociales. Nunca hice presentación de algunas de mis novelas. En Facebook publico mis logros; en Twitter promociono mis libros.”

Cuando estoy escribiendo dedico a escribir varias horas todos los días, aunque signifique que reste tiempo para promocionar mis libros.”

“Después de la última lectura suelo cambiar los comienzos y los finales, pero siempre basándome en la idea original.”

“Dependiendo del tipo de novela, el proceso de documentación a veces dura más que el proceso de escritura. “

Aspectos sociales

“Existía preocupación por que la transición se hiciese sin problemas, que el Príncipe fuese coronado Rey y cumpliera los principios del Movimiento. La clave era el 26 de noviembre, fecha prevista para el relevo del presidente de las Cortes. Se llegó a decir que para intentar conseguirlo incluso congelamos a Franco. Algo absurdo.”

A lo largo de mi vida me he encontrado con otros francos desde el punto de vista patológico. Y yo siempre he estado moralmente obligado a aferrarme al mínimo porcentaje de supervivencia posible. ¿Usted sabe lo angustioso que es ver morir a alguien desangrado, vomitando sangre?”

No hubo encarnizamiento terapéutico con Franco.”

“Franco, que era singular y muy hermético para sí mismo, supo encarar su muerte con mucha dignidad. Al final ésta nos iguala a todos...“

“En España la formación es sólida, pero falta pragmatismo y somos muy teóricos. Los canadienses son más ágiles en el diagnóstico y en el tratamiento.”

¡Salvemos al pueblo sirio! No es un acto de caridad, es un obligación moral y un deber de Derecho Universal.”

Conozco y siento a Siria casi como a mi propio país. A lo largo de algunos años viví, en lo que fue el Creciente Fértil, experiencias personales y profesionales maravillosas. Lo conozco como la palma de mi mano. Es (era) un país acogedor, tolerante con otras creencias y otros modos de vida, lleno de gentes hospitalarias y cargado de una fascinante cultura milenaria y de una riqueza artística, ahora en riesgo de ser aniquilada por la barbarie.”

En las últimas semanas asistimos horrorizados a uno de los peores dramas que está viviendo la Humanidad ante la inoperancia, la inactividad, cuando no el rechazo por parte de una Europa cuyos dirigentes no hacen nada por salvar de una muerte segura a millones de inocentes, de hombres, mujeres y niños que huyen del horror pidiendo a gritos desesperados una mano amiga, un trozo de pan, un poco de agua, un techo donde cobijarse.”

La espeluznante fotografía del pequeño Aylán muerto en la inalcanzable playa de su párvula esperanza es una imagen que nunca debió tomarse, que nunca tuvo que dar la oportunidad para que un fotógrafo plasmase en el papel del horror el inmenso drama de todo un pueblo.”

Yo soy comprensivo con la obligada regulación de los movimientos migratorios pero, en este drama desesperante, la necesidad tiene que estar por encima de la norma.”

“Nada se conseguirá con alambradas de espino, con la negación de cédulas de refugiado, con el bloqueo del transporte marítimo o ferroviario. La desesperación y el miedo lo pueden todo, contra todo y contra todos.”

“Si de verdad Europa pretende ser en el contexto internacional lo que quiere ser, no tendrá más remedio que arbitrar fórmulas urgentes que eviten el genocidio de un pueblo, el sirio, que en el siglo VIII de la Cruz introdujo en Europa a través de al-Andalus, la cultura, la riqueza, la ciencia, el arte y la apertura al saber universal. Ellos, los sirios que llegaron a las costas de la antigua Hispania con Abd-al-Rahman I, Musa ben Nusayr o Tariq ben Zyad, nos dieron mucho. No les neguemos ahora lo que la fraternidad reclama a gritos.”

“La Comunidad Internacional, con Europa a la cabeza, en lugar de utilizar inhumanos medios de represión, debería fletar transportes marítimos para que desde la misma Siria embarcasen todos los sirios que lo pidiesen para que en la vieja Europa consigan el cobijo y un futuro de vida y esperanza que hoy el horror les niega.”

“Somos 28 países ricos con más de 350 millones de habitantes. Diluir en esta ingente masa humana y en sus millones de kilómetros cuadrados unos cuantos millares de gentes camino del exterminio, no nos supondría nada. Pero para ellos significaría el resurgir a una vida nueva de dignidad y esperanza.”

Fuentes