La mochila de Lola

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Luxemburgo es un país sin litoral que se encuentra entre Francia, Bélgica y Alemania.

Luxemburgo es la capital del estado del mismo nombre. La ciudad fue construida en una peña por ello posee un encanto único.

En todo el mundo Luxemburgo es conocido por las diferentes instituciones de la Unión Europea situadas allí y por su amplia red bancaria.

Más de la tercera parte de la población está constituida por las personas procedentes de otros países, lo que explica la atmósfera internacional que reina en esta ciudad.

Esto se manifiesta primero en el surtido amplio en el área de gastronomía. En Luxemburgo hay decenas de restaurantes que son ganadores de una o unas cuantas Estrellas de Michelin.

En esta ciudad hay varios museos de la historia de la ciudad como el Museo Histórico de Luxemburgo. Rara vez la arquitectura de este sitio deja fría a una persona y no es algo sorprendente que muchos edificios históricos están incluidos en la lista de herencia mundial por la UNESCO.

Luxemburgo es un buen lugar para los que son aficionados a las compras. Uno puede encontrar en sus tiendas desde las prendas más caras de diseñadores famosos hasta las más simples. La gran parte de la ciudad es zona peatonal lo que sin duda hace el “shopping” más agradable.

Los que están acostumbrados a la vida nocturna también tienen cosas que hacer: muchos pubs, bares, clubs de moda, teatro y cines garantizan su pasatiempo agradable.

Alrededor y a través de Luxemburgo pasan los ríos Alzette y Pétrus, formando un hondo valle, debido al cual la ciudad se encuentra en diferentes niveles. Con el paso de tiempo cada parte de la ciudad ha conformado su carácter.

Luxemburgo es un lugar antiguo y acogedor en el cual uno puede pasar un buen rato sin gastar el tiempo en largos trayectos.


Qué ver en Luxemburgo


Esta ciudad, a pesar de no ser grande, está llena de curiosidades, una de las más conocidas son las Casamatas de Bock (sistema de pasos subterráneos) que hacen acordarse del papel estratégico de la ciudad en el pasado.

  • Casematas du Bock

    Son un conjunto de pasos subterráneos, el primero fue construido en 1644 durante el reinado de España. Con los siglos las casamatas crecían y se extendían, alcanzando 40m de hondura y 23 km de longitud. Los pasos tenían una función defensiva, más tarde la ciudad fue llamada “Gibraltar del norte”.

    Durante la Segunda Guerra Mundial las casamatas servían del refugio. En 1933 los pasos subterráneos fueron mostrados al público, en 1994- fueron declarados por UNESCO un patrimonio mundial, esta curiosidad atrae a los turistas de todo el mundo.

  • El puente de Adolfo

    El puente de Adolfo (Le pont Adolphe), el puente de arco de Luxemburgo llamado en honor del duque Adolfo de Luxemburgo - el símbolo nacional del Gran Ducado de Luxemburgo. En el momento de su inauguración en el año 1903 fue el puente de piedra más grande del mundo.

    El puente de Adolfo aunque tiene más de cien años, los ciudadanos siguen llamándolo “nuevo”. En el valle bajo el puente corre el río Petrus. El puente une la Avenida Real (Boulevard Royal) en el barrio de la Ciudad Alta (Ville Haute) con la calle de la Libertad (Avenue de la Liberté) en el barrio de la Estación (Gare).

  • Casino Luxembourg

    Casino Luxembourg, a pesar de este nombre, no es la casa de juego, es un foro del arte moderno. Durante todo el año aquí se exponen diversas colecciones. El mismo edificio se compone de 12 salas blancas en la forma de cubo y una antigua sala de bailes. En el museo habitualmente se organizan excursiones y conciertos de la música moderna.

  • Catedral ‘Notre Damme’

    La Catedral de Luxemburgo se construye a principios del siglo XVII, cuando ésta fue la iglesia colegial de Jesuitas. Más tarde se convirtió en la iglesia parroquial de San Nikolás, y después de Santa Teresa. En 1870 Luxemburgo fue declarado el obispado, y como resultado la iglesia se convirtió en la catedral de la Virgen María de Luximburgo (Cathédrale Notre-Dame-de-Luxembourg).

    En la primera mitad del siglo XX la catedral fue ampliada, aparecieron nuevos coros y la nave transversal. La catedral primeramente es famosa por su cripta, donde fueron enterrados los miembros de las familias nobles del ducado, y está instalada una lápida memorial al duque Jean el Ciego.

    La cúpula picuda de la catedral de Notre Damme es una de las imágenes más características de la capital luxemburguesa. Además de su belleza, tiene una particularidad, y es que las campanas suenan de una manera especial, tocando una canción.

  • Fuerte Thüngen

    Una de las curiosidades más notables de Luxemburgo es el fuerte Thüngen(Fort van Thüngen), una construcción defensiva, situada en el parque Dräi Eechelen. El complejo se construyó en 1732. La construcción fue nombrada en honor del barón van Thüngen, ex comandante del fuerte.

    Actualmente del fuerte se conserva sólo el fundamento de piedras y las torres, llamadas “tres bellotas” debido a su forma. En el territorio del fuerte funcionan 2 museos: el Museo del arte moderno del gran duque Jean (le Musée d’Art Moderne Grand-Duc Jean) y el Museo de fortaleza (Musée de la Forteresse).

  • Palacio Ducal

    Este edificio, en el que todavía viven los Duques de Luxemburgo es una de las joyas de la corona de la ciudad, un elemento que simboliza el sentimiento de independencia nacional de los luxemburgueses. Su mayor problema es que se encuentra en una calle que no resalta para nada la belleza del edificio.

    Durante seis semanas al año (en verano) los duques no viven ahí, por lo que hay visitas guiadas (en alemán, francés, inglés y luxemburgués) por 7 euros. Las fotos en el interior están prohibidas.

    El Palacio del gran duque (Grand Ducal Palace) –es una preciosa construcción arquitectónica.

  • Chemin de la Corniche

    También conocido como ‘el balcón más bonito de Europa’, es la vista que se ve en todas las postales de este coqueto país. La vista del Grund desde ahí es espectacular, con sus tejados negros y cúpulas puntiagudas. Merece la pena el viaje a Luxemburgo solo por poder asomarte a estas vistas.

Las callejuelas del casco viejo luxemburgués no dejan indiferente a nadie. El río cruza las casas y las terrazas de los bares son un espacio perfecto donde turistas y locales se mezclan en la mejor compañía posible.

Lo malo es que para llegar al Grund hay que bajar, bien sea por escaleras o por cuestas, es un largo paseo, que por supuesto luego hay que hacer hacia arriba. El Grund conecta con el Valle del Petrousse.

Entre otros interesantes objetos arquitectónicos podemos destacar el antiguo colegio de jesuitas, la iglesia de Saint-Michel, que fue construida en el siglo X, y el edificio del Ayuntamiento.

Es muy agradable el paseo por el jardín de Ernst Mansfeld, y a los amantes de las excursiones extraordinarias se recomienda visitar las casamatas Bokk y La Petrus.

Un lugar perfecto para los paseos de pie es el Parque Real, el cual cada día visitan miles de personas.

Otro lugar histórico importante es la Biblioteca de los Jesuitas, que hasta finales del siglo XVIII fue el único centro docente en la ciudad. Actualmente en la ciudad hay varias Universidades alemanas y francesas.

Es sorprendente que en una ciudad tan pequeña pueda haber tantos establecimientos gastronómicos. En cada calle de Luxemburgo se encuentran más de 10 diferentes restaurantes y bares. En la ciudad es muy popular la cocina italiana, los mejores restaurantes de esta corriente culinaria se puede encontrar cerca de la Place d’Armes.

A los que quieren almorzar rápido y no muy caro entre las excursiones, se recomienda visitar el restaurante de comida rápida La Fontaine.

En el restaurante Taj Mahal se ofrecen los mejores platos de la cocina india, y en Mousel Cantine sirven diversos platos de carne y gran variedad de cervezas. El menú del restaurante Le Palais D’Asie representa una combinación de los platos chinos y japoneses.

Además de lujosos restaurantes, en la ciudad hay una inmensa cantidad de tradicionales bares y cervecerías ingleses. En el pub Britannia se puede no sólo degustar las mejores variedades de cerveza, sino ver un partido de fútbol en una pantalla grande de plasma.

El bar Ecosse está decorado en el estilo escocés y ofrece bebidas exóticas con tapas originales. Durante las competiciones deportivas aquí siempre transmiten los partidos más importantes, por eso habitualmente el bar está lleno de gente.

En la ciudad no hay muchos bares para los jóvenes, el más popular y famoso es The Tube. Su sala está decorada en el estilo original y recuerda la metropolitana de London, gustará sin duda a los amantes de la música moderna.

Un interesante programa de entretenimiento ofrece el café-bar Café des Artistes. Además de platos exquisitos los visitantes del bar pueden disfrutar de la música en vivo y cenar en una atmósfera romántica.

El antiguo mercado de pescado no es sólo el escenario de posibles ferias y festivales, sino una verdadera curiosidad de la ciudad. En el territorio del mercado se conserva un pozo antiguo, al cual están ligadas muchas leyendas e historias interesantes.

Será muy atractivo el paseo por la avenida de la Libertad, a cado paso se puede ver bellos edificios históricos, construidos en diferentes estilos arquitectónicos.

Los amantes de pesca y caza pueden obtener licencia e dedicarse a su ocupación, y a los amantes de compras será muy interesante investigar los callejones de la ciudad.

Las tiendas más interesantes se encuentran cerca del centro histórico de la ciudad. Los turistas suelen comprar como recuerdos el chocolate y los objetos de porcelana.

A los amantes del descanso les gustará el club Pidal, donde hay una grande piscina, varias saunas y un gimnasio muy bien equipado.

Uno de los entretenimientos más populares siguen siendo los paseos en bicicleta, durante los cuales se puede disfrutar de la belleza de la ciudad.


Más sobre Luxemburgo

Las lenguas oficiales de este país son el francés, el alemán y el luxemburgués.

Luxemburgo fue el primer país en tener emisión digital de televisión de forma completa desde 2006.

Industrialmente destaca por sectores como el acero y la industria química además es importante por ser uno de los principales centros comerciales y financieros junto con Países Bajos y Bélgica. 

Los ríos principales de este país son el Mosela, el Eisch, el Alzette y el Pétrusse, en las orillas del primero se localizan diversos castillos medievales.

Luxemburgo se divide en tres distritos y cada uno se subdivide en 12 cantones y comunas.

 

A los turistas los ciudadanos pueden parecer cerrados y poco sociables. Los luxemburgueses son muy celosos de su intimidad y por eso no dejan entrar en su vida familiar a los desconocidos. Pero en lo que se refiere a los amigos y colegas, todo es diferente. Son ciudadanos alegres y comunicativos, que nunca están en contra de descansar en buena compañía.

En la ciudad es muy popular el deporte, acuden frecuentemente a competiciones deportivas, y los que no tienen la posibilidad de ir al estadio, visitan los bares para ver la retransmisión.

A los viajeros se les trata con mucho cuidado, siempre están dispuestos a ayudar y son muy amables. Cualquier conducta apurada o despreciativa puede ofenderles.

A los turistas les atrae el festival Burgsonndeg, que se organiza anualmente en febrero. Las calles las adornan con bolas y guirnaldas de carnaval, durante tres días en las plazas principales tienen lugar las romerías.

Varias veces al año se celebran las fiestas de niños Kannerfuesbals. En esta fiesta se suele vestir los trajes originales de carnaval y obsequiar a los amigos con las galletas «Les pensees brouillees».

Durante el año en la ciudad se celebran muchas fiestas y ferias. Las más famosas son Eimaischen, que se celebra el día siguiente después de la Pascua, y el carnaval Fuesent.

Los días festivos las calles de la ciudad se llenan de gente, por todos lados se pueden ver a alegres músicos, vestidos de trajes nacionales, y los vendedores de dulces.

En Luxemburgo los semáforos duran alrededor de 6 segundos, ya sea un paso de 2 metros que de 12, algo que hace que cruzar una carretera se convierta en algo parecido a un deporte de riesgo.

Luxemburgo se encuentra entre los 3 países más ricos del planeta, y eso se nota nada más llegar a sus calles llenas de coches de alta gama, joyerías y demás negocios lujosos.

En lo que se refiere a riqueza por habitante, el Gran Ducado de Luxemburgo, aunque es uno de los países europeos más pequeños del mundo, es el segundo más alto en riqueza, al registrar 83.100 euros por habitante año. Por tanto, multiplican al menos por tres veces los 26.600 euros de media.

La música ocupa un lugar predominante en los corazones de los luxemburgueses. Conciertos de todo tipo se programan habitualmente en sus numerosas iglesias y teatros.

Entre sus curiosidades destaca el tener en funcionamiento Radio Luxemburgo, la emisora de radio comercial más antigua de Europa; y en la ciudad de Clervaux, se puede ver 'The Family of Man', una muestra iniciada a mediados de los años 50 por Edward J. Steiden, que se propuso recopilar instantáneas para que el hombre tomara conciencia de sí mismo, y que se ha convertido en la mayor colección de fotografía de todos los tiempos.

El Museo Nacional es, tal vez, el mejor lugar para conocer el desarrollo artístico del ducado, ya que aquí se exponen descubrimientos arqueológicos romanos, esculturas medievales, maquetas de mansiones, modelos de fortificaciones de la ciudad, pinturas, etc.

El clima del país es templado y húmedo con veranos frescos. Los inviernos son más benignos en el sur y fríos y con nieve en la zona norte, en las estribaciones de las Ardenas.

Dadas las escasas dimensiones territoriales del país el mejor sistema para desplazarse por él y poder acceder a todos sus puntos interesantes es en coche.

Para los que no dispongan de este medio de locomoción está el tren, cuya vía principal discurre de norte a sur y pasa por la capital, pero carece de ramificaciones que permitan el acceso hasta las pequeñas poblaciones. Para ello hay que tomar los autobuses que tienen una excelente cobertura.

Una buena manera de recorrer el país es en bicicleta ya que existen muchas facilidades para este medio de transporte y pueden alquilarse en todo el país. Para los interesados hay que indicar que existen guías, que facilita la propia oficina de turismo luxemburguesa, sobre las diferentes rutas que se pueden realizar.

La gastronomía luxemburguesa, a diferencia que su vecina Bélgica, es más germana en su condimentación y menos variada en sus platos. Pese a ello se puede comer muy bien en el ducado donde se encuentran todo tipo de restaurantes.

Las truchas, el pastel de carne o el cochinillo son algunos de sus elementos gastronómicos más característicos. Uno de los productos que el viajero no debe pasar sin probar son los buenos vinos blancos de la región del Mosela.

Las porcelanas, los objetos de hierro forjado y la cerámica son posiblemente las mejores opciones para regalo. En algunas poblaciones pequeñas del territorio se pueden encontrar las mejores oportunidades. El viaje es una buena excusa para comprar alguna botella del vino blanco de las Ardenas.

Fuentes