La mochila de Lola

Espacio para disfrutar de la información,
la belleza y la cultura.

Mayte Esteban nació en 1970, en Azuqueca de Henares (Guadalajara) y reside actualmente en Cantalejo, un pequeño pueblo de la provincia de Segovia. Está casada y tiene dos hijos. Se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Alcalá de Henares y escribe desde que era muy joven.

Es autora de seis novelas de diferentes temáticasLa arena del reloj (2011), Su chico de alquiler (2011), El medallón de la magia (2012), Detrás del cristal (2013) Brianda. El origen del medallón (2014) y La chica de las fotos (2015).

Ha ganado dos premios en concursos de narraciones breves con los relatos La vida en papel (2008), una historia sobre sueños rotos, y El reflejo (2009), que es la historia inventada del cuadro de Velázquez La Venus del espejo.

En la actualidad administra un blog, El espejo de la entrada, donde se habla de su trayectoria literaria, expone su particular manera de ver el mundo y reseña las novelas que va leyendo. 

Sus novelas se han situado en varias ocasiones como número uno en ebooks kindle pagados de sus respectivas categorías. También con frecuencia forman parte del top 100 de Amazon España, estando entre los libros más vendidos en español. 

Su blog

http://elespejodelaentrada.blogspot.com.es/

Sus libros y relatos

Su chico de alquiler. 2013

Versión en inglés de Su chico de alquiler

Detrás del cristal. 2013

El medallón de la magia. 2013

La arena del reloj. 2013

Brianda. El origen del medallón. 2014

La chica de las fotos. 2015

Relatos:

  • El reflejo. Es la historia inventada del cuadro de Velázquez, La venus del espejo. Primer premio Concurso de cuentos y narraciones y relatos breves Ciudad de Cantalejo, abril, 2009.

  • La vida en papel. Segundo premio, abril, 2008.

  • I Aniversario Mundo Paralelo. El Asiento 25B, un relato sobre la ansiedad, una historia llena de esperanza para los que sufren en su mente este mal.

  • Antología micrófono abierto. La Habitación 322.

Premios

  • La chica de las fotos. (HarperCollins Ibérica - HQÑ).Finalista III Certamen Digital HQÑ. Entre las novelas más vendida de su editorial en las principales plataformas digitales 2015.

  • Detrás del cristal (Ediciones B - Vergara). Premio a la mejor novela sentimental 2013 por la web RNR.

  • Finalista en los premios DAMA 2014 como Mejor Novela sentimental.

  • Su chico de alquiler. (Autoeditado) Nominada a los premios Chick Lit 2013 en las categorías de: Mejor ebook,Mejor Portada y Mejor autora revelación.

Sus palabras

Aspectos personales

Mayte Esteban es una mente inquieta que necesita expresarse y ha encontrado su medio en las palabras. En realidad, dedicarme a este mundo no entraba en mis planes. Escribir sí, es algo que hago desde que era muy pequeña. Mi primer intento de novela se remonta a cuando tenía 10 años. Fue algo corto, con personajes que eran de mi edad y una historia rocambolesca que se me ocurrió.”

“Soy una licenciada en Geografía e Historia que un buen día agarró sus trastos (pocos: una maleta pequeña y mis libros) y se mudó desde Azuqueca de Henares hasta Turégano, un pequeño pueblo de Segovia. Después de cinco años viviendo allí me trasladé de nuevo, esta vez a Cantalejo, que es donde vivo ahora. Pero no sé, empiezo a sentir el gusanillo de mudarme de nuevo, está en proceso de valoración. Me parece que si no fuera por los niños ya lo hubiéramos hecho, pero la verdad es que el colegio ata mucho. Soy mamá de un preadolescente de 12 años y una adolescente de 8 (y no me he equivocado con las edades) y estoy casada.” (Hace 4 años).

“Yo creo que supe que quería escribir desde muy pequeña. Tenía diez años cuando escribí mi primera "novela", donde los protagonistas eran niños de mi edad, que vivían una aventura parecida a las de Los Cinco, que eran los libros que devoraba por aquel entonces. Me fascinó la posibilidad de poder crear, con palabras, un mundo que hasta ese momento vivía en mi imaginación. Ha habido pausas más o menos largas en el proceso, pero en general siempre he escrito. Mis padres me compraron una máquina de escribir y eso ayudó también. Era un juguete inútil sin imaginación.” 

Me cuesta mucho decir de mí misma que soy escritora, de hecho, en mi perfil de Twitter puse simplemente ‘escribo’. Siento que todavía me queda grande porque siempre he estado rodeada de libros y de escritores, y es algo que me merece un enorme respeto. Escribo desde siempre, desde que era muy pequeña, pero no lo compartía con nadie. Fue en 2008, a raíz de ganar un premio en un pequeño concurso literario, cuando empecé a dejar que me leyeran las personas de mi entorno. A principios de 2012 subí la primera novela a Amazon y después otras dos que tenía autoeditadas; ‘La Arena del Reloj’ y ‘Su Chico de Alquiler’. Desafortunadamente aún no puedo dedicarme en exclusiva a esto, le voy robando ratitos al sueño”.

Apretar las teclas de mi máquina de escribir Olivetti era mi juego favorito y leer mi pasatiempo. Me podía pasar la noche en vela, aunque fuera muy pequeña, si quería saber el final de un libro y después iba al colegio tan campante. La verdad es que nunca he sido de dormir demasiado.”

Prefiero escribir con el ordenador, aunque cuando no lo tengo a mano, agarro mi cuaderno de notas y sigo. Es un verdadero caos, donde hay fragmentos de muchos de mis relatos, novelas, e incluso entradas del blog o las notas que voy tomando cuando me documento. Eso sí que lo hago siempre a mano. No tengo muchas manías para escribir. Cuando me meto en una historia me pueden caer bombas alrededor que no me entero.”

Estudié poco en el cole, pero me fue bien; estudié menos en el instituto y así me fue, pero, cuando llegué a la Universidad (Alcalá, la facultad está a un pasito de la plaza Cervantes), me puse las pilas y me encontré a mí misma. Será porque estudié Geografía y aprendí a orientarme... He cantado en un grupo, he hecho radio, he trabajado como recepcionista de hotel, técnica de reciclaje de vidrio (suena mejor de lo que era) y mil trabajos raros eventuales más, pero lo que de verdad me encanta es dar clase. Vivo en una corrala (muy literario) pero moderna. Un día de estos tendré que convencer a mis vecinos para que hagamos teatro en el patio. Soy de Guadalajara pero me vine a vivir a Segovia hace casi dos décadas y, de momento, aquí me quedo. Me gusta ir al río y pasar todo el tiempo con mi familia. Ah, y escribir.”

En todo lo que escribimos, irremediablemente, hay algo nuestro. Una conversación escuchada en el autobús puede ejercer de disparador para una escena, una emoción vivida la absorbe un personaje y la traslada a la ficción. En todas las novelas se queda algo del autor y estoy convencida de que quién dice que no es así...probablemente no se conoce lo suficiente. Incluso en el tono, en la luz que trasmiten se puede intuir el estado de ánimo del autor al escribirla.” 

“En las clases de literatura siempre digo que conocer la vida del autor, el contexto histórico en el que vivió, aporta mucho a la interpretación de su obra porque reflejamos la realidad a nuestra manera.” 

Cocinar es una de las cosas que más me gusta hacer con mi hija. Tiene 10 años y siempre que le preguntas te dice que será cocinera, de hecho tiene claro ya qué es lo que tiene que estudiar para ello. Ella me anima a poner las manos en la masa y, la verdad, es que para lo pequeña que es no lo hace nada mal. Algo que puedes compartir con tu hija, a la fuerza tiene que ser importante para ti.” 

Parto de una idea, empiezo como una locomotora sin frenos y, después, siempre tengo que pararme a pensar para no estrellarme. Tengo la trama en mi cabeza pero es cierto que peco muchas veces de impulsiva, dejo demasiada libertad a los personajes y eso lo acabas pagando. En más de una ocasión, he tenido que borrar páginas y páginas porque el rumbo que ha tomado la historia no me gusta. Pero no me preocupa en absoluto, escribir me encanta y no me da ningún miedo volver a hacerlo. “

 “En todo este tiempo he vivido muchas experiencias de todo tipo. Buenas y no tanto. Ha habido gente que se ha acercado a mí buscando obtener algo –recuerda que tengo un blog y llevo años haciendo reseñas- y que, después de conseguirlo, se han hecho humo, pero por otro lado tengo suerte porque esto ha logrado una “selección natural”. Cada vez me siento más cómoda y muy querida por escritores que son muy grandes, como escritores y como personas. Muchas veces intercambiamos opiniones, nos damos consejos, compartimos conversaciones que resultan reveladoras…”

Eliminaría la competitividad. Si algo sé, es que un lector no lo es de un solo libro.” 

Todo forma parte del camino, del aprendizaje hasta llegar donde me encuentro ahora, así que es importante. Para bien o para mal me ha empujado a ser quien soy.”

La sensación de rendirse se pasa. Si escribes porque lo sientes, porque te nace de dentro y además lo haces bien, déjalo un tiempo apartado, pero no te rindas.”

Es dificilísimo cuando eres un autor novel. Las editoriales no apuestan porque vender está complicado y evidentemente esto es un negocio que necesita ver reflejados beneficios. Yo tuve mucha suerte de destacar en Amazon y que Ediciones B se fijase en mi trabajo. A juzgar por lo que he recibido de vuelta no nos ha ido mal a ninguna de las partes.”

Admiro a todos aquellos que son capaces de encontrar una voz propia, esos que cuando lees dos líneas ya sabes que estás leyendo algo suyo. Eso me gustaría encontrar, una voz personal identificable con la que me sintiera cómoda. Me gusta mucho, por ejemplo, Paul Auster.”

“Las redes sociales han abierto caminos nuevos, han sacado de los cajones obras maravillosas que ahora se están publicando en papel y solo por eso habría que dar las gracias por vivir en este tiempo.”

“Utilizo e-book y libro en papel. Los dos. Leo alternándolos, pero siempre en un ebook de tinta digital. Las tablets me parecen un martirio para la vista.”

Tengo perfiles en Twitter, Facebook y about.me, así como un blog que administro desde 2008, El espejo de la entrada, que es mi rincón, donde se van quedando tanto mis lecturas como mis reflexiones, algún relato y cualquier actividad en la que participo.”

La arena del reloj, por razones obvias, tiene mucho de mí. El resto es el resultado de mi manera de percibir la realidad, sobre todo las emociones. En eso supongo que hay mucho mío.”

Soy la mujer más despistada del mundo. Un día iba con mi cuñado paseando por El Escorial y él se paró a hablar con un señor de barba. Mientras ellos departían, yo me quedé mirando unos establecimientos que estaban en esa calle, una churrería, creo que es, que está metida en un arco. Me pareció muy curiosa. Cuando se despidieron, continuamos andando y mi cuñado me preguntó si sabía con quién había estado hablando. Y yo, en mi mundo, le contesté: “Tu hermano, ¿no?” Me miró con cara de no tienes remedio; era Arturo Pérez Reverte. ¡Y ni me fijé! “

“Creo que cuando subí mis novelas a Amazon, no me imaginaba que esto fuera a ser así. La verdad es que han tenido muy buena aceptación y, sobre todo, salvo contadísimas excepciones, el público las ha tratado con mucho respeto. He procurado siempre no subir cualquier cosa, todas han sido revisadas con mimo, maquetadas con cuidado y planteadas para no faltarle al respeto al lector.”

"¿ Qué es el espejo de la entrada ? Los espejos de la entrada reflejan el mundo más próximo con una perfecta geometría a la que, sin embargo, estamos tan acostumbrados que nos parece lo correcto, el fiel reflejo de una verdad que no es más que la nuestra. Supongo que el mundo que convierto en historia sufre, al pasar por mi espejo, esa inversión involuntaria. Supongo que la magia de narrar está ahí mismo, dentro del espejo de nuestra entrada". 

Soy uno de mis personajes, una de las voces de La arena del reloj. Me gusta ser yo misma, con todos mis defectos. De todas maneras los personajes de las novelas, sobre todo los primeros que crean los escritores, no puedes evitar que tengan algo de alter ego. Supongo que hay rasgos míos en algunos de mis personajes, aunque creo que más en los masculinos que en los femeninos.”

Me gustaría ir a Nueva York, pero como me fuera allí un año, lo último que haría sería escribir. Me seduce más para escribir la idea de escaparme a algún pueblo tranquilo, donde no hay nada que hacer, sin conexión a internet y en una casa de las de antes, con chimenea y un patio enorme. Y campo alrededor. Los dos extremos, vaya.” 

Dedico un rato por las mañanas a ponerme al día con el blog y visitando otros, porque trabajo por las tardes. Entre semana me resulta complicado encontrar momentos para escribir, pero alguno siempre aparece. No puedo vivir sin escribir algo, aunque después lo acabe borrando. Supongo que ignorar la televisión tiene mucho que ver. Nunca la enciendo si estoy sola.”

Siempre que tengo un momento escribo. Hay épocas mejores, por ejemplo el verano y las navidades, pero es cierto que nunca me paso un día sin escribir algo. Yo creo que le dedico poco tiempo, pero supongo que quienes viven conmigo opinarán de manera diferente. Es que el tiempo transcurre de manera distinta cuando estoy escribiendo. No me doy cuenta de que las horas pasan.”

Tuve la inmensa suerte de compartir mi infancia con mis abuelos y una hermana de mi abuela, que vivió hasta los 102 años. Un día iba a llegar su cumpleaños, me parece que el 90, y no sabía qué regalarle. Agarré la grabadora y le pedí que me contase su vida. Durante una hora ella me contó anécdotas de su infancia, de la guerra, de su vida en Madrid, en Venezuela, en México… Escribí esa historia en una noche, la mandé encuadernar y a mi abuela le asaltaron los celos. Así que volví a repetirlo con ella. Con mi abuelo no pude, ya estaba muy mayor y con su demencia senil era capaz de contarte cualquier tontería. Mi padre pensó que ese ejercicio estaría bien para cuando fuera mayor, pero la enfermedad se cruzó en nuestro camino.”

“Me costó planteárselo, me daba miedo que pensase que le estaba diciendo que se moría, pero aceptó y esta tarea logró dos cosas muy importantes: la primera, que el tiempo de su enfermedad tuvo otras cosas en las que pensar; la segunda, tengo este libro que lo mantiene conmigo de alguna manera y que me ha hecho conseguir un sueño. Todo lo que me está pasando desde que lo publiqué sería impensable sin La arena del reloj.”

“De vez en cuando se me escapan pequeñas reflexiones sobre distintos temas, con los que puedes o no estar de acuerdo, pero que activan de alguna manera los pensamientos del lector. La arena del reloj es una novela que te transporta a tus propias vivencias. Yo esto lo he sabido después de mucho tiempo, cuando los lectores me han ido haciendo llegar sus sensaciones tras la lectura. Me pasa algo con ella: quien la lee, me busca para contármelo. Eso es muy bonito, pero cuando empezó a pasar juro que era, además, desconcertante. Me ha costado mucho creer en este libro porque al principio pensaba que era sólo mío.”

“Turégano e s un sitio especial, no sólo por lo bonito que es, por el castillo tan impresionante que tiene. Es un lugar ideal para vivir. Tiene la tranquilidad de un pueblo pero está cerca de una ciudad, tiene historia en cada rincón y lugares preciosos por los que dar largos paseos. Y como es turístico siempre encuentras gente. Bueno, cuando hace buen tiempo, en invierno hace un frío tremendo y entonces apetece quedarse en casa. Viví allí cinco años y todavía conservo muchos vínculos con el lugar. Me costó mucho marcharme.”

“Supongo que me gustaría que me cayera del cielo una oferta editorial que incluyera colocar mis libros en la zona de paso de unos grandes almacenes, en montones de no menos de cien ejemplares. E spero tener tiempo y energía para seguir contando historias, contar con ojos que las lean y oídos que me escuchen mientras las planeo. Espero muy poco, la verdad, porque si en la vida esperas algo con demasiado interés, a veces te pasa como a Penélope, de la canción de Serrat, que se te puede pasar la vida esperando y, cuando llega lo que esperabas, eres incapaz de reconocerlo.”

“En cuanto a lo que me inspira, a veces las historias surgen por algo que he leído, he presenciado o me han contado. Pero la mayoría son imaginadas. He de reconocer que tengo mucha imaginación y una gran capacidad de observación, lo que me ayuda a dibujar personajes y escenarios. Y es que, cuando miras con atención, descubres que cualquiera tiene aspectos dignos de ser novelados.”

La verdad es que siempre he ido a mi aire y el único contacto que he tenido con editoriales (un par de veces) ha sido a la inversa, ellos me han buscado a mí. Estoy en un momento en el que valoro la tranquilidad más que cualquier otra cosa en la vida. Soy de la opinión de que lo que tiene que llegar en esta vida, al final llega. Si está en tu destino, lo vivirás. Si no, es mejor no pensar demasiado en ello.”

“En cuanto a mi experiencia en Amazon, puedo decir que esta aventura ha sido mucho mejor de lo que esperaba. Las ventas se han ido incrementando mes a mes y, aunque no soy una súper estrella, me he colado muchas veces en el top 100 y he colocado los tres libros como número 1 de sus respectivas categorías. ¡Ha sido muy divertido! Además, he conocido a gente muy interesante en estos meses y algunas de esas personas están en mi lista de amigos. Han sabido hacerse un hueco en mi vida.”

“¿Un color?  Rojo. Pasión en lo que hago y en lo que siento. ¿Comida favorita? Me encanta el salmón ahumado. ¿Un libro imprescindible?  La Celestina, de Fernando de Rojas o Las coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique. Nunca pasan de moda. ¿Un autor/autora a quien admires? ¿Uno? Shakespere. ¿Un deseo? Recuperar algo que he extraviado…”

Soy un culo inquieto. Siempre explorando, poniéndome metas, tratando de averiguar qué soy capaz de hacer y qué no. Sin mucho miedo a seguir mi instinto porque estudiando literatura la conclusión a la que he llegado es que quienes al final se hacen grandes son quienes se toman las normas con cierta distancia. No sé si quiero ser grande, pero sí quiero ser yo, encontrar mi propia voz. “

Creo que triunfar es lograr que los que te rodean te quieran por cómo eres y eso, a día de hoy, lo tengo. Lo demás son etapas.   Lo imposible solo tarda un poco más.”

Me encanta Jane Austen. Hace poco que la he descubierto porque, no sé por qué, pensaba que no me iba a gustar pero ha sido magnífico empaparme de su ironía y de esa manera peculiar de criticar la sociedad de su tiempo con una elegancia inigualable.”

“Leyendo salto de uno a otro sin preocuparme y disfrutándolos todos porque si un libro no me llena, desde hace años lo abandono. Antes no, antes leía hasta el final pero con todo lo que quiero leer... si no hiciera esto sería imposible. Pasa lo mismo cuando escribo, desde juvenil hasta romántica, pasando por el tono intimista... No puedo elegir, creo que las historias me eligen a mí.”

“Precisamente la frase que define Detrás del cristal, que ha protagonizado la portada en su andadura digital, es que hay que asumir ciertos riesgos al vivir, que por mucho daño que te hayan hecho no te puedes quedar parapetado detrás de un cristal, a salvo. Que por mucho dolor que haya en situaciones a tu alrededor, es probable que la vida no se repita con secuencia matemática y que para ti sea diferente. En cuestión de sentimientos, dos y dos no son cuatro.”

Me gustaría conseguir escribir literatura, pero eso es enorme. Para ello primero hay que encontrar una voz propia y en ello estoy. Después creo que es importante que lo que escribas refleje tu tiempo y mueva las emociones del lector. De momento estoy en prácticas como escritora y consiguiendo ser autora de libros que se publican”.

Estoy contenta conmigo misma. Procuro no hacerle a nadie lo que no me gustaría que me hicieran a mí y ayudar a los demás en la medida en que me gustaría que me ayudasen si lo necesitara. Quita mucho tiempo, pero da unas satisfacciones enormes. Lo que sí debo mejorar es la concentración; soy despistadísima”.

“El mejor regalo que me han hecho, han sido mis dos hijos. Sin duda.”

“Lo que más me decepciona de alguien es sentirme utilizada. Que estén a mi lado si pueden conseguir algo de ti y que después se marchen sin más.”

Lo que más te importa en la vida es mi familia. Lo demás puede cambiar, son etapas de la vida que van pasando, pero mi familia es mi refugio”.

Me provoca admiración la gente que es capaz de superar sus limitaciones con esfuerzo, que no se rinde a pesar de lo difícil que se lo esté poniendo la vida. La gente que lucha para salir adelante”.

Me ha encantado ‘Memento Mori’ (Editorial SUMA De Letras) de César Pérez Gellida, una novela negra, la primera de ‘Versos, canciones y trocitos de carne’. Estoy deseando hacerme con la segunda parte de esta trilogía para seguir leyéndola porque me ha fascinado su manera de escribir. “

“Hay novelas que son más fáciles de "vender" que otras y la autoedición te permite dar a todas una oportunidad, más allá de quedarse para siempre en un cajón.” 

La mala idea no la entiendo y ha habido veces que me he pillado unos rebotes de días. Lo que me ocurre ahora es que, pasados unos días los veo de otro modo. Además, desde que me he enterado que los comentarios (de Amazon) de una estrella, de esos con mala idea, se pueden comprar para darle a tu perfil un punto de seriedad … pues oye, a cada uno que me llega me hago a la idea de que alguien me acaba de regalar 25 dólares. De hecho estoy pesando que con La chica de las fotos tengo crédito para una cena…”

“Pues aunque te entren ganas de rebatir las críticas y comentarios negativos, lo que creo es que aquellos que no dicen nada no hay que hacer nada con ellos. Es más, hasta ahora yo los compartía, porque pensaba que si hacía eso con los buenos tenía que ser humilde y hacer lo mismo con los malos. Por consejo de alguien que sabe mucho de esto, los malos no los volveré a comentar en las redes. No, porque no voy a dar a esta gente ese placer.”

“Lo que sí sé es que una buena reseña, al menos en mi caso, no viene acompañada de ventas. Y quizá un comentario de una estrella sin razonamiento alguno, lo que provoca es el efecto contrario al que busca, porque cuando lees algo con tan mala idea y tan poco fondo puede que le des valor a los que sí están razonados, a los que hablan de la trama y los personajes de la novela, de los giros, del lenguaje, de la ausencia o presencia de diálogos.  

“En el caso de la novela en papel, me consta, por  Detrás del cristal, que hay gente que ni se había enterado que existía una versión digital, que llegaron a ella directamente porque la vieron en el punto de venta y después hicieron el recorrido de buscarme en las redes. Creo que esos lectores, los del papel, ni se fijan en las estrellas, ni en los comentarios de la novela.”

Aspectos profesionales

Escribo, donde puedo y cuando puedo. Igual me encuentras en la mesa del salón, con el portátil sobre las rodillas en el sofá, en la terraza. Y tampoco tengo horarios fijos. Lo que sí hago es escribir todos los días, ir avanzando en los proyectos y en las correcciones de los que tengo terminados.”

No me pongo música para escribir, la verdad es que la música la disfruto sobre todo en el coche. Me deja la posibilidad de ponerla en una tarjeta de memoria y ahí te puedes encontrar cualquier cosa, desde éxitos actuales a música que tiene, como dice mi hija pequeña, entre un siglo y un milenio. Pero para escribir no la necesito.”

“No tengo muy claro si los lectores en general están abiertos a mezclas de géneros, pero yo sí, como autora y como lectora, y no creo ser capaz de dejar de hacerlo. Puede que esto, el que La chica de las fotos no sea romántica pura tal y como se entiende es un riesgo que corro, no se adapta a la moda actual de incluir componentes eróticos en muchas historias. Aunque a esta novela podría venirle bien, no lo hice por varias razones. La principal es que cuando intento escribir escenas de este tipo no suenan naturales, parece que estoy copiando de otra persona, y prefiero mantener mi propia voz narrativa. Contar las cosas a mi manera. Y quizá otra razón es que considero que esto es una moda que tarde o temprano pasará. Me da la sensación de que muchas novelas actuales, cuando pase el tiempo, causarán la misma sensación que cuando miras un álbum de fotos de hace veinte años y ves el peinado que llevabas. Muy a la moda en su momento, pero difícil de mirar ahora.”

 “Al éxito de la novela no sé si afecta esta decisión, pero sí sé que afectará a algunos lectores que lleguen a ella pensando que es erótica, y eso sé que pasa porque he visto en varios blogs que  la etiquetan como tal, aunque me haya cansado de explicar que no lo es; otros, por fortuna para mí, han visto que esta historia romántica no es más que una excusa para hablar de otros temas.”

“Puede ocurrir eso, que el éxito sea pasajero y no exista perdurabilidad, aunque no siempre sucede así. Hay algunos best sellers que son obras literarias incuestionables. U n ejemplo: El principito.”

 “A la vista está que me quedo con lo personal. Mis novelas no solo tratan temas diversos sino que abordan varios géneros, incluso el rango de edad de los lectores en principio es diferente. Unos tienen más éxito de ventas que otros, eso es cierto, pero de todos estoy orgullosa. Si tengo que elegir, lo único que elijo es que estén bien escritas, que se sostengan. Es verdad que si leemos la primera que escribí eso se queda corto, pero por eso es la primera. Tenía que aprender.”

“Pienso que sí se puede mantener el estilo, al menos la voz narrativa, aunque se aborde otro género, aunque sí es cierto que puedes perder lectores yendo de uno a otro. Si nos centramos en cuestiones de marketing, por supuesto que lo sensato sería mantenerse en el mismo, y no solo eso, en el que más ventas te ha proporcionado. Si le hago caso a esto siempre sería una autora de novela romántica. Sin embargo, tengo entendido que solo tenemos una vida y no quiero perderme nada de esta.”

Si me apetece escribir en otros géneros, probando a cambiar de tiempo verbal o de narrador, lo haré. La suerte que tengo es que hay lectores a los que les da lo mismo lo que escriba. Confían en mí. Si una novela se vende menos o se lee menos… tampoco pasa nada. De momento, aunque sería fantástico porque me dejaría mucho más tiempo para hacer lo que más me gusta, escribir no es lo que me da de comer.” 

No creo que optar por la autoedición sea dar un paso atrás, de hecho, entre  Detrás del cristal  y  La chica de las fotos  está   Brianda, que es autoeditada, y me siento muy orgullosa de esa novela. Supuso un reto a la hora de documentarla y ni siquiera se me pasó ofrecerla a alguna editorial. Eso es lo que tienen en común las cuatro autoeditadas, que ni siquiera he intentado que sean publicadas bajo ningún sello.  ¿Volvería a hacerlo? Pues ahora mismo no tengo intención inmediata, pero estoy segura de que en algún momento lo haré, porque sé que escribo con tanta libertad que muchas veces no encajo en ninguna parte. Es lo bueno de esto, que puedes arriesgar.”

No tengo prisa por publicar, eso creo que me diferencia de muchos autores que estoy viendo ahora. Me da igual que pasen dos o tres años entre novelas. Roma no se hizo en un día, ¿no era así? Pues esto es igual. Tengo el resto de mi vida para recorrer el camino.”

El éxito para mí, lo he dicho más de una vez, consiste en trascender. Eso no se ve durante el tiempo que uno está vivo, así que nunca sabré si lo he logrado. Si reducimos el éxito a ventas estamos hablando de éxito comercial, no literario. Si buscase éxito comercial creo que tendría que resetear mi cabeza desde el principio y me da mucha pereza.”

La literatura, para mí, es un reflejo del tiempo en el que fue escrita, de la sociedad y el momento en el que se produjo. Cuando explico literatura me doy cuenta de que los grandes autores siempre han reflejado su tiempo y creo que eso lo hago de manera inconsciente porque lo he visto siempre así. No hace falta que las historias sean reales, pero el marco y los personajes me resulta esencial que sean cotidianos y reconocibles.”

“Con todos los libros que se escriben, con tantos y tantos buenísimos que se quedan en los cajones, es injusto total que a alguien se le compren derechos de novelas que están sin escribir y por supuesto sin valorar si es un producto de calidad por el que merezca la pena apostar.”

La carencia de promoción una vez que la novela está en el mercado, que encima condiciona la confianza futura que se pondrá en el autor. Una de las primeras leyes del marketing, algo que me contaron hace muchos años en un curso que hice, es que hay que invertir tanto en promoción como en generar el producto. A las pruebas me remito. Se sabe cómo se lo montó la editorial con las 50 Sombras… lo que ofrecían a los blogs. Tropezabas con las pilas de libros cuando ibas a hacer la compra. Tiene tantos detractores como seguidores, pero ha vendido miles de ejemplares. Es cierto que sin promoción no hay ventas que valgan. El boca oreja es elemental, pero sin ninguna campaña te cargas el producto. Y puede que sea incluso mejor que las 50 Sombras famosas.”

“Hay autores que tienen todas las papeletas para convertirse en grandes, para quedarse y para salir en los libros de texto, como Víctor del Árbol, César Pérez Gellida o Rafael R. Costa. Los he leído a los tres y, después de la experiencia, me quedo unos días en shock, pensando en que no seré capaz de volver a escribir nada decente (Luego se me pasa). Y con respecto a las autoras, me encanta como escriben dos autoras que tienen en común ser cordobesas: María José Moreno y Pilar Muñoz. Cuentan historias que no se quedan en la trama sino que reflexionan y emocionan. Y hay dos autoras que aún no tienen editorial (¿Por qué? Pues no lo entiendo, la verdad) Mónica Gutiérrez y Mayte F. Uceda. Hay dos novelas autoeditadas que están pidiendo a gritos una oportunidad en papel, a ver si alguien escucha.” 

“Pues he tenido dos experiencias dispares a la hora de promocionar mis obras. Es cierto que en los dos casos yo he colaborado en la promoción, pero mientras en uno cayó sobre mis hombros casi la responsabilidad completa, sin tener ni idea de por dónde andaba, en el otro, lo he hecho hasta donde he querido, sabiendo desde el principio que no era necesario, o al menos que no era mi responsabilidad. Pero es cierto que si tú como autor no te implicas… la cosa no va. Los tiempos han cambiado y hay que adaptarse.”

“Y en esa implicación yo diría que las redes sociales juegan un papel fundamental. Por lo que vemos, no solo se han convertido en un medio a través del que hacer publicidad de las obras literarias, sino también un medio de acercamiento entre lectores y escritores que tiene sus defensores y me consta que también sus detractores. “

Tengo la suerte de contar con lectores muy amables que se acercan a mí y me dicen cosas increíbles, sensaciones que han despertado mis libros en ellos, incluso en el caso de La arena del reloj, cuando alguien te cuenta que el libro le ha dado un apoyo en un momento complicado de su vida te sientes bien, aunque a la vez con una tremenda responsabilidad.  Por lo general, en mi caso ganan por goleada las buenas opiniones ”.

“Por otro lado, tengo detractores. Sí. Cuesta un montón entenderlo cuando lo que tratas de hacer es no meterte con nadie y recorrer tu camino intentando aprender de todo, cuesta sobrellevar ciertas zancadillas. Reconozco que algunas veces te entran ganas de despotricar y desvelar quién está detrás de algunas –porque algunas veces he llegado a saberlo-, pero toca respirar profundamente, dejar que pase el chaparrón. Lo que peor asimilo es cuando alguien intenta apoyarse en tu nombre para levantar un revuelo que le permita darse cierta notoriedad, aprovechando lo que sea.” 

“En Detrás del cristal, la casualidad había querido entrelazar sus historias por alguna razón. Los caminos que te llevan a tu destino siempre se suelen parecer a las carreteras secundarias. Están llenos de curvas y de baches a sortear”

“En esta novela son  muy importantes los personajes. Unos personajes que, casualidades de la vida, en muchos casos no se conocen pero que, sin embargo, van a estar relacionados unos con otros. Fijaos que Madrid es enorme y, sin embargo, todos los personajes que pululan por la novela van, al final, tener que ver unos con otros, van a estar interconectados de una manera extraña.”

Mis novelas son variadas. Dos de ellas son juveniles, pero con trasfondo histórico que es donde he puesto mucho peso, porque quería que mi hijo aprendiera Historia de una manera amena. El medallón de la magia se lo escribí a él y Brianda es una consecuencia de esa otra historia. Es cierto que los personajes no son reales (las brujas no existen), pero están insertados en la realidad de tal manera que te los crees.”

Su chico de alquiler es mi primera novela oficial. Es una historia romántica juvenil que es muy divertida. No buscaba nada más que probarme a mí misma que podía y salió una alocada historia que te saca unas risas. La mayoría de los lectores la han entendido así, como lo que es.”

La arena del reloj fue la que marcó un cambio en lo que hago. Mi padre estaba enfermo de cáncer terminal y los dos nos embarcamos en esta biografía hecha a base de recuerdos, los suyos, y de mis pensamientos sobre lo que me hace sentir ver cómo se está marchando. Es una novela corta, quizá porque solo tuve seis meses para plantearla y escribirla. El tiempo se nos escapaba.”

Detrás del cristal es una novela romántica atípica. Sé que la primera vez que hablé en una charla sobre ella, cuando me preguntaron qué estaba escribiendo, la gente se sorprendió mucho con mi respuesta (lo deduje por las caras que pusieron). Dije que estaba escribiendo una comedia que tenía como tema de fondo los malos tratos. Sé que dicho así suena muy extraño, pero es eso; los personajes, sobre todo la protagonista, toman decisiones muy poco pegadas a la lógica, empujados por la desesperación. En segundo plano, la causa de esas decisiones es una historia de malos tratos que sospechan que existe, pero nadie hace nada por evitarla. Quería reflexionar sobre eso, sobre qué harías si tuvieras a alguien cerca que sufre el maltrato pero, a la vez, tú tienes problemas urgentes que resolver. Poco a poco, ese principio de comedia se va haciendo mucho más amargo y la novela te acaba invitando a pensar en ello.”

“Las novelas juveniles tienen ese punto de historia que puede resultar interesante a un adulto. Su chico de alquiler… supongo por lo que me comentan que también, porque es muy divertida y te recuerda el alboroto de sentimientos que tenemos a esa edad. La arena del reloj creo que no, que es más para adultos, porque es más dura. Y Detrás del cristal ha sido leída por todo tipo de lectores, curiosamente quienes más la han disfrutado han sido hombres.”

“A un joven que inicia su primera novela, le diría: Trabajo, lectura, constancia y paciencia, son la clave. Solo hay una primera vez para causar una buena impresión y eso se está olvidando en los últimos tiempos. Y otra cosa, cuando la promocionen, un poco de cabeza. Como bloguera estoy viendo muchos desatinos y muchas tácticas que no me parecen jugar limpio. He visto algo que me ha dejado muerta. Alguien abrió una página de Facebook con el nombre de un famoso. Puso fotos suyas y acumuló visitas y seguidores durante un tiempo. Ahora ha mutado, han desaparecido las fotos de ese personaje y se ha convertido en página de un autor desconocido, que tiene cientos de seguidores. Me molesta este juego, pero supongo que porque no es nada ético.”

Cada historia tiene su momento, igual que cuando leo. No hago demasiadas distinciones. Leo novela histórica, contemporánea, a veces biografías, relatos, poesía, novela negra… pero en la misma medida disfruto con la novela juvenil. Siempre lo digo, no me da vergüenza, me encanta Harry Potter, yo era de las que se leían los libros en inglés primero porque no podía esperar. Y entre nuestros autores, me tienen enganchada las novelas de Fernando Trujillo Sanz.”

Nos hemos vuelto escritores-vendedores y a mí no me gusta demasiado. Prefiero escribir.”

Creo que estamos en el tiempo donde empieza la convivencia entre los dos formatos de libro. De momento tenemos que acomodarnos y ya se sabe que los principios no son fáciles. No sé qué pasará al final, si uno de los dos formatos se impondrá. De momento creo que no hay que rechazar nada de entrada. Veremos si se comportan finalmente como un matrimonio bien avenido o si acaban sacándose los ojos. Es lo que tiene la convivencia, que puede empezar muy bien y convertirse en algo maravilloso o acabar fatal. ¡Yo qué sé! Le daremos tiempo al tiempo.”

“La arena del reloj es una biografía a dos voces, una historia dura (la que vivo yo en primera persona) que se compensa con lo que mi padre me va contando, anécdotas de una vida que podría ser la de cualquiera de su edad que probablemente tendrá recuerdos muy similares de la matanza o de la vida en el Madrid de la posguerra. Él es el que está enfermo en el libro, pero el dolor no lo reflejan sus palabras sino las mías, porque me siento impotente con lo que estoy viendo venir sin poder hacer nada.”

El panorama literario actual está muy complicado en el formato tradicional y muy sencillo por otra parte en el digital. Sigo pensando que estamos en tiempos de cambio. Tampoco tengo mucha experiencia en el tradicional, así que poco puedo hablar. Sobre el digital, se habla mucho de la falta de filtros y creo que en ocasiones es bastante necesaria, aunque de todos modos tengo claro que al final son quienes leen los que deciden y si un libro es bueno, acaba encontrando el camino para llegar a los lectores. Y si no, como hay miles, se acaba diluyendo en la lista.”

Ahora es tiempo de experimentar, con los precios, los géneros, las nuevas plataformas de publicación … Los escritores parecemos hombres o mujeres-orquesta. Creo que esto no se puede mantener mucho tiempo sin acabar mal de la cabeza, así que las editoriales tendrán que ir renovándose y aparecerán nuevas "profesiones" que se ocuparán de ese trabajo que en realidad al escritor le perjudica un poco, porque le quita tiempo para escribir y puede llegar a consumirle la paciencia.”

Aspectos sociales

“Me parece que si alguien se acerca a mí, se merece al menos que seas amable. Pero creo que nadie se libra de los malos comentarios, o comentarios hirientes. Lo he estado rastreando, porque me interesa todo lo que tiene que ver con la escritura –por algo que estoy escribiendo, metaliteratura, y a todo el mundo le hacen críticas, a veces muy injustas. Más, cuanto más destacas. De hecho, estoy llegando a la conclusión de que muchas novelas que no tienen comentarios malos… a lo mejor es que tampoco me puedo creer los buenos.”

“Hay escritores que venden por inercia, mira las listas y te darás cuenta. Da igual lo que escriban, la gente lo va a comprar porque saben que no les va a defraudar. Creo que esa marca es tener una voz propia que sirva para contar la historia que sea. Hay quienes tendrán más cabeza que yo y no se moverán de género, pero también los hay que no tienen miedo. Mira Lorenzo Silva.  Música para feos  se distancia de su registro y ha vendido y ha gustado.”

“Hay gente que no lee si no es en papel y otra que apenas lo usa ya. Sin embargo, creo que el mercado digital ha hecho algo mágico y es fomentar la lectura. Creo que el papel no se va a morir, pero gracias al digital. Estoy convencida de que ahora la gente lee más que hace una década. Se vende menos papel, eso es cierto, pero creo que también es por la crisis esta que tenemos, a ver si se acaba ya de una buena vez.”

Me gusta más el papel, lo tengo más que claro, pero entiendo que si las editoriales pueden minimizar el riesgo lo hagan porque es un negocio.” Ningún negocio se pone para perder dinero, pero tampoco hay que olvidarse de invertir en él. Que parece una obviedad lo que acabo de decir, pero en la práctica estoy viendo que muchas veces algo tan elemental se olvida.”

“Uno de los efectos principales del maltrato es que la víctima considera que no vale nada, que se merece lo que le hacen. Ésta es la parte más triste, menos mágica de la novela (Detrás del crital), pero es un tema en el que no está mal que se insista, en la literatura y fuera de ella por ser una de las peores lacras de nuestra sociedad.”

Fuentes